Arrasada: en esta avenida tradicional porteña ya cerraron 40 locales por culpa de Alberto

0
381

Uno de los centros comerciales a cielo abierto más importantes de la Capital Federal, la Avenida Cabildo, está atravesando una situación desoladora. La zona, mantiene desde hace tres meses sus locales cerrados, a excepción de los esenciales como farmacias o supermercados.

Tal es así, que en los 800 metros comprendidos entre Virrey del Pino y Olazábal, es decir el área comercial por excelencia, ya comenzó a haber un efecto dominó de cierres definitivos. De 600 locales que hay en esas 8 cuadras, 40 bajaron su persiana y no volverán a abrir.

“La situación está al borde del colapso, jamás viví algo así”. La lapidaria frase, pertenece a Osvaldo Distéfano, Presidente del Centro Comerciantes de Belgrano e integrante de FECOBA. “Los negocios llevan 90 días cerrados, no hay pyme que resista”, sentenció.

Como ejemplo, citó que el alquiler de un local de 3 x 15 metros en Cabildo y Juramento cuesta entre 120.000 y 150.000 pesos por mes. Sin embargo, en la vereda impar el alquiler mensual es de un 20% menos, debido a cómo pega el sol.

En promedio, se calcula que hay 3 empleados por local, por lo que sólo en esa arteria son más de 1800 las personas que están sin trabajar actualmente.

Durante estos meses, hubo fuertes negociaciones con los propietarios para que sean contemplativos con la situación. En algunos casos, se logró acordar una reducción del alquiler del 50% por tres meses, en otros se alcanzó un acuerdo de financiación y también están los inquilinos que pagan lo que pueden. El problema, es la incertidumbre de hasta cuándo estarán cerrados.

“La indumentaria y la gastronomía son los rubros más castigados. En general, los negocios compran la temporada otoño-invierno meses antes”, sostuvo Distéfano. Al respecto, las marcas tienen ahora un importante un stock sin vender que, pese al auge de la venta online, no alcanzan a comercializar.

El cierre masivo de locales, hará que esta importante avenida de Belgrano no sólo este más desolada sino también menos iluminada, por lo que los comerciantes destacan la importancia de sus negocios para aportar seguridad al barrio.

Mientras tanto, con el objetivo de seguir evitando la aglomeración de personas, la situación para este corredor se volvió dramática. Es por eso que desde el Centro de Comerciantes de Belgrano le pidieron al gobierno una reducción de impuestos, ayuda con los aportes, entre otras medidas pero aún no tuvieron respuesta. Asimismo, buscan insistir en la posibilidad de la apertura de los comercios tal como sucedió con los locales de indumentaria o zapaterías de proximidad. Obviamente, plantean hacerlo bajo estrictos protocolos de higiene, controles y hasta horarios diferenciales de ser necesario.

La situación hace eco en otros puntos neurálgicos de la Capital Federal, como la Avenida Santa Fe, algunas zonas de Palermo y hasta galerías cerradas e históricas como la Bond Street y la Recamier, que tristemente parecen empezar a vivir un ocaso.

FUENTE: ambito.com

Leave a reply