Macri dejó $17 mil millones de superávit, pero Alberto ya suma $3.766 millones de déficit

0
209

El Ministerio de Economía publicó los resultados fiscales del primer mes del año y el dato resultó preocupante. Según difundieron en un comunicado, en enero volvió el déficit primario a pesar del altísimo incremento de los ingresos vía la batería de nuevos impuestos. 

La cartera que comanda Martín Guzmán blanqueó que el Sector Público Nacional registró en enero un resultado primario deficitario de $3.766 millones.

Dicho mes del año anterior había contado con un excedente primario de $16.658 millones (+ $20.423 millones). “Esto se debe mayormente a un impulso de la inversión social durante el comienzo del año”, se excusa Economía.

Por su parte, el pago de intereses se tradujo en erogaciones por $87.052 millones (+13,5% interanual), determinando así un déficit financiero de $90.818 millones que resulta equivalente en términos reales al registrado en enero de 2019.

En el desagregado, se ve que los ingresos totales del mes ascendieron a $395.225 millones (suba del 40,3%). Por su parte los ingresos tributarios avanzaron 39,2% en la comparación interanual.

Asimismo, los aportes y contribuciones a la seguridad social se incrementaron un 37,6% respecto a igual mes de 2019 en línea con la dinámica exhibida el mes anterior.

El rojo fiscal se explica por el vertiginoso incremento del gasto. Según las planillas de Econnomía, las erogaciones primarias totalizaron $398.990 millones, un aumento del 50,6% interanual, implicando una aceleración en su tasa de crecimiento respecto a diciembre de 2019.

“El 80% de este incremento interanual está explicado por las prestaciones de la seguridad social que avanzaron un 49,3% y las transferencias corrientes que lo hicieron a una tasa del 88,7%”, dice el minsterio liderado por el discípulo de Joseph Stiglitz.

Y agrega que dicha dinámica se debe “mayormente al impulso de la inversión social”: la movilidad del 8,74% otorgada para prestaciones sociales, el bono de $5.000 para 4,5 millones de jubilados y pensionados y la puesta en marcha del programa de tarjetas alimentarias en el marco del Plan Argentina contra el Hambre.

“Estas dos últimas medidas implicaron desembolsos por alrededor de $25.350 millones, sin los cuales el gasto primario habría crecido en sintonía con los ingresos fiscales”, dice. 

Adicionalmente, las transferencias corrientes a las provincias registraron un impulso de $9.536 millones respecto a igual mes del 2019, el cual representa un incremento del 79,8% interanual. En esta línea, las transferencias a universidades ascendieron a $13.485 millones (+70,7% i.a.).

Por último, los subsidios económicos ascendieron a $30.987 (76,4%) y mostraron a su interior una divergencia entre aquellos destinados al transporte (34%) y a la energía (125,5%). Esta última se debe en parte a la cancelación de deudas impagas correspondientes al ejercicio fiscal de 2019.

“Si la recaudación no vuela en febrero, cosa que hoy parece improbable, febrero correra la misma suerte que enero. Y el año fiscal arrancará para atrás”, acotó Gabriel Caamaño, economista de la consultora Ledesma. 

Esto explicaría, entonces, las últimas decisiones que tomó el gobierno como pesificar generación eléctrica y suba de las retenciones a la soja. 

FUENTE: I profesional.com

Leave a reply