Qué responderle a los K cuando te dicen “la deuda es para la fuga”

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Ciertos análisis “se olvidan” de cuestiones fundamentales.

No sé si algo como esto ocurre en otros países del mundo. Pero en Argentina pasa que los economistas más progresistas, que se identifican entre otros con John Maynard Keynes, detestan la deuda del gobierno.

Esto es claramente una paradoja. O una contradicción.

Es que Keynes sostenía que había que incurrir en déficits fiscales para apuntalar la demanda y reactivar la economía. A renglón seguido, decía que eso debía financiarse con endeudamiento público.

Los heterodoxos argentinos sostienen lo mismo, pero a medias. El estado tiene que gastar, gastar y gastar, pero a la deuda no la pueden ni ver.

En este entuerto de amar el déficit pero detestar su consecuencia más directa aparece un latiguillo muy repetido. Se afirma que el objetivo del endeudamiento del gobierno no es el “virtuoso” gasto público que reactiva la economía y provee bienes públicos, sino la “fuga de capitales”.

En este extraño relato, los gobiernos, cuando no son del partido que le gusta a la izquierda, se endeudan para que sus “amigos de las finanzas” compren dólares y se los lleven al exterior.

¿No se entiende el vínculo entre una cosa y otra? Es normal, por eso intentaré explicar el punto, y aclarar también la evidente pobreza del análisis.

El increíble 36%

La perorata de que la deuda del gobierno va a financiar la fuga de capitales tuvo recientemente su sustento numérico en una nota publicada en el diario BAE, a partir de un informe del centro CEPA.

Lo que el informe encontraba era que las emisiones de deuda del gobierno habían totalizado, desde 2016, USD 187.000 millones, mientras que el déficit fiscal acumulado había sido solo de USD 98.000 millones.

Estos datos mostrarían que el endeudamiento del gobierno no es “solo” para cubrir el déficit fiscal, sino también para “financiar la fuga de capitales y el déficit externo”.

Ahora bien, como esa fuga de capitales ascendió en el mismo periodo a USD 68.000 millones, se concluyó que “El 36% de la deuda tomada por Macri fue a financiar la fuga de capitales y la dolarización”.

Lo primero que uno podría decir es que 36% no es un número relevante como para sostener que el gobierno se endeuda para este fin únicamente. Si de mis ingresos mensuales de $AR 10.000, destino $AR 3.600 a pagar el alquiler de mi departamento, no sería justo decir que “trabajo para pagar el alquiler”.

O sea, claro que trabajo para pagar el alquiler, pero entre otras muchas cosas. Y esas otras cosas tienen mucho más peso que el alquiler mismo.

Peras con Manzanas

El problema con el análisis anterior no es solo el ratio, sino que la comparación es directamente cualquier cosa.

En primer lugar, porque la deuda del gobierno la emite el gobierno para fines del gobierno. No hay ninguna partida del gasto público que sea “Plata para los amigos de las finanzas”. Y como en cualquier otra organización, la deuda es para financiar gasto, una idea absolutamente básica.

Ahora claro, alguno podría decir que si el gobierno vende los dólares en el mercado de cambios, y José Pérez va a ese mercado a comprar dólares para “fugarlos” del país (es decir, llevárselos al colchón o a una cuenta bancaria de Estados Unidos), el gobierno está financiando a José Pérez.

Pero eso es ridículo. Quien vende dólares en el mercado también podría ser Juana Molina, exportadora de soja, y eso no quiere decir que Juana Molina financie a José Pérez ni nada por el estilo. Juana trabaja, produce y vende. Cuando tiene ingresos en dólares, los pasa a pesos para cubrir gastos en el país.

A la inversa, José trabaja, produce y vende. Y cuando tiene ingresos en pesos que quiere dolarizar, va y compra en el mercado de cambios. Nadie le financia nada en ese mercado. Le venden dólares. Punto.

Si Juana no estuviera, tal vez José compraría los dólares más caros. Pero eso no quiere decir que Juana trabaje para José ni nada parecido.

¿Y los vencimientos?

Un último punto demuestra lo pobre del relato que se quiere instalar.

Supongamos que en una empresa cualquiera, este año los gastos superarán a los ingresos en $AR 100.

Para cubrir esta diferencia, la empresa puede pedir prestado. Si ese préstamo se consigue al 7% anual, por un año, el año que viene la empresa deberá pagar $ 107 en concepto de capital más intereses.

Al año siguiente, la empresa podría decidir cancelar la deuda y los intereses (con los ingresos de sus operaciones o con ahorros acumulados), o bien podría pedir prestado nuevamente, ahora por un monto de $ 107.

Si hiciera esto, incluso cuando su resultado operativo mostrara equilibrio entre ingresos y gastos, habrá emitido deuda por un monto de $AR 107 superior a su resultado.

Lo mismo pasa con las cuentas públicas. El gobierno emite deuda para pagar el déficit primario, los intereses de deuda contraída en el pasado, y los vencimientos de capital que caigan en el año en curso.

De hecho, volviendo a los datos del CEPA, tenemos USD 187.000 millones de emisión total de deuda, y USD 98.000 millones de déficit primario más intereses. Es decir, que habría una diferencia “no explicada” de USD 89.000 millones.

Sin embargo, si uno accede a los datos de vencimientos de capital que debían pagarse desde 2016 (Este link, Archivo: Datos Deuda Pública I Trimestre 2016, hoja A.3.7) verá que el acumulado hasta 2019 era de exactamente USD 89.014 millones.

Es decir que las emisiones de deuda que releva el CEPA coinciden exactamente con la suma del déficit primario, los intereses de deuda y los vencimientos de capital. Pero para su paupérrimo análisis, la deuda que se contrajo en exceso del déficit fiscal era para la “fuga”.

Conclusión: hay que aclarar los tantos. En cualquier organización, el endeudamiento ocurre como consecuencia de gastos que superan a los ingresos. La deuda del gobierno va a cubrir el déficit fiscal de hoy y los vencimientos de deuda originada en déficit fiscales pasados.

Ningún informe que compare magnitudes de endeudamiento con magnitudes fuga de capitales puede sostener lo contrario. Si así lo hace, estará intentando vender humo.

FUENTE: LosMercadosWeb.com

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