Suiza: una enorme mayoría aprueba en las urnas una reforma fiscal para bajar los impuestos

0
483

El mayo pasado, en Suiza se convocó a los ciudadanos para votar a un referéndum que buscaba validar algunos cambios en las normas tributarias del país. La idea principal es adaptar el sistema fiscal a las normas de la UE y la OCDE, aunque sin dejar de lado el modelo de impuestos bajos que ha traído grandes resultados por años en Suiza.

En un reciente informe que publicó la Tax Foundation, más de 24.000 compañías multinacionales realizan actividades en Suiza, lo que genera ¼ de los empleos del país y 1/3 del PBI. Los gobiernos integrados en la UE y la OCDE están al tanto de esto y amenazaron con imponer medidas que podrían restringir el acceso de Suiza a sus economías.

Hasta el momento, los gobiernos cantonales fijaban tipos diferenciados para aquellas empresas multinacionales que instalaban sedes en su territorio. Además, dependiendo del nivel de empleo e inversión comprometido, el paquete fiscal se podía negociar a la baja. En parte, este esquema es similar a las reglas tributarias de Luxemburgo, lo que ha generado tensiones entre las autoridades suizas y las europeas, al entender las primeras que las presiones de los últimos años chocan con la tolerancia de Bruselas ante las leyes fiscales del Gran Ducado.

¿Qué ocurrirá de ahora en adelante? En esencia, el Impuesto de Sociedades será el mismo en toda Suiza y aquellos cantones que pierdan recursos como resultado de la armonización verán compensada la merma de ingresos con una mayor transferencia de fondos por parte de la caja federal de los ingresos. En total, el Impuesto de Sociedades genera el 11,5% de la recaudación total manejada por las Administraciones Públicas, frente al 9,2% de la OCDE o el 6,9% de España.

La votación del pasado mes de mayo contó con el voto favorable de más del 60% de los ciudadanos que acudieron a las urnas. Aunque Suiza acepta de esta forma las exigencias de la UE y la OCDE, los políticos helvéticas se han cuidado de compensar dicha homologación con una rebaja de tipos que, en la práctica, reduce del 14,14% al 12,82% los impuestos que pagarán las empresas locales.

Se estima que las compañías que habían negociado un trato preferencial verán aumentada su fiscalidad efectiva del 9% al 11%, mientras que el resto de empresas la reducirán del 19,5% al 14,5%. No obstante, al margen de lo que ocurra con el Impuesto de Sociedades, los gobiernos locales han anunciado que reducirán otras tasas para que la contribución fiscal total de las empresas se mantenga más o menos constante.

Además, los ingresos generados por patentes y propiedad intelectual registrada en Suiza experimentarán un tipo del 10%, en línea con las reglas toleradas por la UE y la OCDE, mientras que los gastos en I+D podrán reducir un 50% la factura soportada por las empresas en el Impuesto de Sociedades.

La prueba del algodón que certifica el saldo final de la reforma es la previsión de recaudación de las arcas públicas. En este sentido, hay que tener en cuenta que las autoridades creen que Hacienda percibirá 2,2 millones de francos menos que hasta ahora, de modo que el resultado neto es una rebaja impositiva.

Leave a reply