Una secta peligrosa: en Venezuela armaron un templo para rezarle a “san Chávez”

0
1517

Pocos días después de la muerte del presidente venezolano Hugo Chávez, ocurrida el 5 de marzo de 2013, los habitantes del barrio 23 de enero, una populosa urbanización ubicada en el noroeste de Caracas, comenzó a construirle un santuario. Seis años más tarde, el culto a San Hugo Chávez del 23, con sus tradiciones y liturgia, sigue convocando devotos en ese y otros puntos del país.

Con una superficie aproximada de 4 metros por 4 metros, la capilla está ubicada a unos 200 metros del cuartel militar en donde descansan los restos del ex comandante, quien había gobernado en forma ininterrumpida desde 1999 hasta su muerte.

En la pequeña instalación se destaca un busto de Chávez sonriente, con ropa militar, rodeado de todo tipo de imágenes y símbolos: fotografías de diferentes momentos de la vida del comandante, figuras de santos y vírgenes, rosarios, imágenes de Simón Bolívar, plataformas para encender velas, plantas, flores y hasta una bandera argentina.

Quienes asisten, rezan, incluso, una oración:

“Creo en Chávez en comunión con todas las religiones. Creo en Chávez en comunión con todos los pueblos de Dios. Creo en su mano milagrosa amiga y socialista, en su verbo santo que cura los males de los más pobres. Creo en Chávez y en el milagro de nuestra patria grande, por su sacrificio hoy es viento sabanero y nuestro protector eterno. Somos con él. Todos somos con Chávez. Creo en Chávez como hermano, él es mi comandante y yo también soy Chávez y tengo el poder del amor por la patria, por el prójimo. Creo en Chávez, creo en el pueblo, creo en Dios todopoderoso. Amén.”Ads by 

No es la única. Ya en 2014, en el contexto de un congreso socialista, una delegada rezó la Oración del delegado, la versión chavista del Padrenuestro católico:

“Chávez nuestro que estás en el cielo, en la tierra, en el mar, y en nosotros, los y las delegadas, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu legado, para llevarlo a los pueblos de aquí y de allá. Danos hoy tu luz para que nos guíe cada día, no nos dejes caer en la tentación del capitalismo, mas líbranos de la maldad de la oligarquía, del delito del contrabando, porque de nosotros y nosotras es la Patria, la paz y la vida. Por los siglos de los siglos, Amén. Viva Chávez.”

A pesar de la rotunda oposición de la iglesia católica venezolana, a “San Hugo Chávez” se le han comenzado a adjudicar milagros, tal como pudo constatar el periodista, antropólogo y becario del Conicet, Luis Alonso Hernández, oriundo de ese país.

“Mujeres católicas lo consideran un santo tan oficial como los del Vaticano. Conocí militantes que dicen ser ateos, pero creen que es un muerto muy poderoso. Para otros es un enviado divino pero autónomo, no pide permiso a la deidad superior para operar en este mundo porque es un ‘ser vergatario’, venezolanismo utilizado para referirse a un ser único, excepcional”, explica Alonso Hérnández, quien visitó la capilla en numerosas oportunidades para su maestría en Antropología Social.

“Este lugar es el epicentro del culto -explica el especialista, refiriéndose al santuario-, pero observé altares domésticos en otras zonas del país, en donde la gente coloca la imagen de Chávez junto a la del Sagrado Corazón de Jesús, el doctor José Gregorio Hernández o la Virgen del Cármen.”

El culto a “San Hugo Chávez” viene siendo observado por otros especialistas en temas religiosos, quienes hallan puntos de contacto con la devoción que generan otras figuras populares como la cantante tropical Gilda, fallecida trágicamente en 1996.

En su trabajo titulado “El culto a Hugo Chávez en Venezuela: ¿santo, ser vergatario o muerto poderoso?”, Alonso Hernández remarca que la devoción hacia Hugo Chavez empezó muy tempranamente, cuando él estaba vivo. “(.) la forma peculiar en la que apareció en la esfera pública, tras protagonizar un intento de golpe de Estado contra el gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez el 4 de febrero de 1992 -en momentos de fuerte crisis económica y sonados hechos de corrupción- representó para algunos una especie de Mesías”, señala en su artículo. Allí también agrega que a Chávez se le adjudican una serie de milagros, en su mayoría vinculados con la cura de enfermedades, pero también ligados con la obtención de trabajos y la adjudicación de viviendas.

En el mencionado trabajo, una devota le relata a Alonso Hernández su propia experiencia, luego de explicarle cuál es el procedimiento para pedir el milagro: el primer paso es creer ciegamente en “el comandante eterno y supremo”, rezar la oración, visitarlo en el 23 y prenderle una velita cada vez que se pueda. Es necesario, también, tocar el busto de Chávez que está en la capilla, el cual, según dice “transmite una energía indescriptible”. Luego es recomendable caminar unos 200 metros hasta el Cuartel de la Montaña, donde reposan los restos del presidente.

“Los médicos me operaron varias veces, estuve años en silla de ruedas, me decían que ya no caminaba nunca más, aunque me mantenía en terapias. (.) Siempre fui fiel creyente del comandante Chávez, fue mi líder político y ahora es mi líder espiritual. Había escuchado de la capilla pero nunca había venido, también escuché de varios milagros, así que le dije a mi esposo que me trajera. Conseguí la oración al comandante eterno y supremo y comencé a pedirle con mucha fe. (.) A los tres meses dejé la silla de ruedas, me levanté y usé andadera. Ya eso fue un milagro.”

Alonso Hérnández caracteriza la religiosidad de los venezolanos como flexible. ” Es común observar a personas que se reconocen católicas, pero también practican el culto a la reina María Lionza, religión local de corte espiritista. También vemos a evangélicos pentecostales que creen en los poderes de muertos milagrosos pero no lo hacen público por miedo a sanciones por parte de los pastores”

La devoción hacia Hugo Chávez, por supuesto, tampoco fue bien recibida por la jerarquía eclesiástica. “En su momento el culto generó controversia y la jerarquía católica acusó al gobierno de pretender instaurar una religión política en Venezuela -reconoce el especialista-. Observo que desde el gobierno se ha tratado de capturar la imagen sacralizada de Chávez. No en vano, Nicolás Maduro afirmó en cadena nacional de radio y televisión que Chávez se le aparecía como un pajarito y le susurraba al oído lo que debía hacer.”

FUENTE: LaNacion.com

Leave a reply